Top

Sorpresas en tierras palentinas

mayo 28, 2011 by  

Cuatro citas originales y novedosas para animarse a recorrer el norte de esta provincia: bisontes, tirolinas, vistas panorámicas e incluso un recorrido bajo tierra…

La provincia de Palencia presenta un perfil bastante discreto si preguntamos a los españoles por destinos vacacionales, pero es precisamente este factor el que la hace aún más atractiva. Al menos para quiénes deseen desconectar del mundanal ruido y adentrarse por sus montes, sus llanuras, sus embalses y sus pueblecillos aislados.

Sus puntos fuertes son la naturaleza, la historia y la gastronomía, ingredientes suficientes como para seducir al viajero más exigente. Sin embargo, más allá del románico, de las recetas de la tierra y del sinuoso Pisuerga, el norte de Palencia nos sorprende con cuatro propuestas que merece la pena descubrir:

1. Reserva del Bisonte Europeo de San Cebrián de Mudá
La creación de esta reserva en la que viven en semilibertad siete ejemplares de bisonte europeo salvaje es bastante reciente. Se trata de un proyecto fascinante y de gran interés tanto desde el punto de vista natural e histórico –pues ya hubo bisontes aquí hace unos mil años– como económico, pues es un interesante reclamo e incentivo para reactivar la economía de este pequeño pueblo.

Provienen originariamente de Polonia, de unos bosques en los que al igual que aquí, vivían en libertad. Con respecto a la versión americana de este animal, los bisontes europeos son más altos y estilizados, aunque no por ello dejan de ser ejemplares imponentes. Y la buena noticia es que se han aclimatado a la sierra palentina a las mil maravillas, prueba de ello es que a los pocos meses de llegar los siete bisontes, dos hembras dieron a luz para sorpresa de sus cuidadores.

Aquí disponen ni más ni menos que de 20 hectáreas de espacio, de las que tan sólo en seis es posible verles, pues es la zona en la que hay unas infraestructuras para atenderles, hacerles un seguimiento más de cerca y facilitarles algo de comida extra.

Además de estas seis hectáreas en las que se puede ver con suerte a los bisontes, existe un centro de interpretación, donde te narran la puesta en marcha de esta idea en un pueblo que lucha contra la despoblación y trata de reinventarse a sí mismo. También desde este punto parten las rutas en 4×4 por la zona para salir en su búsqueda. La excursión cuesta tan sólo 4 €, un precio por el que aún en el caso de no llegar a ver a los bisontes merece la pena la excursión en sí misma. Según explican en el centro de interpretación, en la montaña palentina hay 3 estaciones: primavera, verano y tardía, y es precisamente en esta estación cuando resulta más fácil localizarles, pues acuden más asiduamente a por los pastos que les proporcionan en el centro. Más información en la web del Parque de Ocio.

2. Parque de Cuerdas en el Parque Natural de Fuentes de Carrionas y Fuente Cobre Montaña

Se llama El robledal del oso, se ha abierto al público en abril de 2011 y entre sus detalles más destacados está el hecho de que algunos de sus retos, como llaman a las diferentes pruebas, han sido pensadas para que las puedan realizar personas en sillas de ruedas.

En total ofrece 6 circuitos con más de 80 pruebas de actividades relacionadas con trepar, deslizarse y saltar a lo tarzán de un árbol a otro gracias a puentes, pasarelas, lianas y largas tirolinas suspendidas en altura. Todo esto en un bosque de robles que ocupa una superficie de 3 hectáreas.

La gestión de este parque de cuerdas la lleva una empresa llamada Aventuras y Aventuras, y entre sus propuestas, además de trepar por los árboles, destaca un amplio abanico de actividades al aire libre por la montaña palentina: senderismo, rutas en bicis de montaña, travesías en piragua, rutas en 4×4, tiro con arco, raquetas de nieve…

3. Cueva de los Franceses, cerca de la localidad de Revilla de Pomar

Situada al nororeste de Palencia, en el límite con Cantabria y Burgos, dentro del Espacio Natural de Covalagua y el Páramo de la Lora: una zona con un paisaje geológico de origen kárstico, caracterizado por la formación de cañones, simas, cuevas…

En el caso de esta gran cueva, nace como fruto de la acción del agua que, a lo largo de los siglos, ha diseñado una minuciosa tarea de esculpido. Su interior atesora un bello paisaje de formaciones estalactíticas que se pueden admirar a lo largo de 500 metros de recorrido.

Por fuera, de no ser por la reciente construcción que se ha hecho para cuidar de su conservación y facilitar la visita, nada auguraría su presencia, pues la vista se pierde en una inmensa planicie. Pero la cueva discurre por galerías subterráneas (su temperatura media es de 10ºC) y, según cuentan en el vídeo que se proyecta al final de la visita, el lugar fue usado como enterramiento de los soldados galos durante la Guerra de la Independencia, de ahí su nombre.

Por motivos de conservación, el recorrido de esta impresionante cueva es siempre guiado, tiene una duración de 45 minutos y el número de visitantes por cada turno es limitado.

4. Mirador de Valcabado

A un escaso kilómetro de la Cueva de los Franceses se llega al Mirador de Valcabado, desde donde se puede divisar el Valle de Valderredible, perteneciente al municipio de Polientes (Cantabria) y su precioso bosque de hayas y robles. Se encuentra a 1.173 metros de altitud y asemeja un impresionante balcón cuya panorámica recorre la confluencia de Palencia, con Burgos y Cantabria (algo que aquí no mostramos pues no fuimos afortunados con el tiempo!).

Debido a la verticalidad que tiene el sinclinal de la Lora en éste lugar, y a la gran cantidad de corrientes de aire existentes, es un lugar idóneo para la práctica de deportes de riesgo como el parapente y ala delta.

Más información en el portal de turismo de Palencia.

 

COMENTA ESTA NOTICIA
y comparte tus ideas con los demás viajeros de LX*.

Tu debes ser logged in to post a comment.

Bottom